Radio-ministerios

Hace como una semana estaba muy tranquilo en la sala de mi casa, a la nochecita. Estaba a la mitad de una rebanada de pizza con una combinación muy rica de ingredientes (champiñones, jamón y salami, si mal no recuerdo) cuando, ¡zaz!, una ráfaga de viento levantó una polvareda que causó un apagón. Dos cables de corriente tuvieron a mal entrar en contacto, lo cual originó un corto circuito que dejó sin suministro eléctrico a un par de manzanas de mi colonia, en una de las cuales está mi domicilio.

Como eso ocurre con significativa frecuencia, no me fue difícil dar con un par de velas, la caja de fósforos y un pequeño radio de baterías. En casa estamos preparados para las eventualidades de esa clase irónicamente cotidianas dada la frecuencia de tales padecimientos.

Durante un buen rato me puse a escuchar música, pero sólo sintonizaba bien una estación para “adultos contemporáneos” (sea lo que eso signifique) plena de éxitos de las listas de popularidad del anterior par de décadas a los 90s.

Después de un rato de escuchar los grandes éxitos de The Police, Cindi Lauper, Silver Convention, Al Corley, Celine Dion, Al Stewart, R.E.M., Michael Bolton y Depeche Mode, y después de considerar que “Enjoy The Silence” estaba un tanto fuera de lugar entre tal andanada de estímulos para la nostalgia, opté por cambiarle de estación.

Empecé a recorrer el dial y ninguna otra de las estaciones de frecuencia modulada despertó mi interés. Me pasé al AM y encontré sólo estaciones de radio hablada: voces monótonas tratando los tópicos delineados en la agenda de comunicación social del gobierno local.

Fui a dar a una frecuencia (creo que era el 1440) en la que el estruendo y la exaltación por parte de quien ahí gritaba rompió con la saudade radiofónica de los minutos anteriores.

Se trataba de un ministro religioso radiofónico. Servicios religiosos radiodifundidos.

Las estaciones de radio, por lo que tengo entendido, cuando se ven carentes de anunciantes que ocupen sus frecuencias mantienen la frente en alto, y se ciñen al respeto a los principios que han de tener los medios a como de lugar: dar espacio a todas las voces presentes en la sociedad.

Pago mediante, por supuesto. Las voces que encuentran dichos espacios acaban por ser las de curanderos, médicos brujos, telegrafistas alienígenos y ministros religiosos radiofónicos.

Soy un tanto desmemoriado para los detalles. No se me escapó notar, a pesar de ello, que se instaba a los radioescuchas a presentarse en algún establecimiento para seguir al detalle los planteamientos que el estruendoso ministro hertziano expresaba.

Luego dijo lo que no se me olvida:

-La gente autosuficiente, que se trata de gobernar por su cuenta, que piensa por su cuenta, rechaza seguir la palabra del señor, de dios que es más grande que todas las cosas-, expresó.

-La gente autosuficiente -dijo enseguida-, que se trata de gobernar por su cuenta, es demoníaca. Está mandada por el demonio.

El lector quizás adivine lo que seguía en esa tóxica perorata: la única forma de evitar incurrir en tan grave iniquidad era asistir a los servicios religiosos corporalmente, en el establecimiento anteriormente dicho. Cabe imaginar que ya estando ahí quienes fungen como mediadores exclusivos con su divinidad son los propios ministros, que garantizarían así la administración de un remedio a la autosuficiencia.

Opté por cambiarle de estación. No quise regresar a escuchar aquella radiodifusora de canciones viejas, así que apagué la radio, esperando que la energía eléctrica regresara pronto.

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Ya no veo tanta tv después de todo

Aclaro que sigo viendo varios programas, pero ya no tengo tan grandes pretensiones de poner doctos comentarios al respecto en este lugar; ya hay muchos comentaristas que pululan por la red, algunos con mayor éxito que otros en sus juicios, pero todos cautivos en las redes de la actualidad.

Hay varios foros de internet donde uno que otro comunicador frustrado se apropia de los lugares creados por el esfuerzo de bienintencionadas personas para comvertir lo que puede ser una buena fuente de entretenimiento en el pretexto para la perorata inútil y sin fin que caracteriza a cualquier troll de mediano alcance.

De ahí proviene mi desinterés por el cotilleo televisivo, que dio su paso a su vez al abandono de esta bitácora.

Y sin el enfoque televisivo el título de este blog ya no funciona.

Podría dedicarme a poner entradas respecto a U2, pero me da flojera sumarme a lo que están haciendo miles de bloggers en este preciso instante.

Es una de las peculiaridades de este asunto de los diarios en línea: la tecnología está elaborada para darle relevancia a esa persecución interminable e inútil de la actualidad.

Ese ritmo vertiginoso de escritura no es para mí. Yo no quiero competir con la CNN; quienes así actúan, reproduciendo las noticias relevantes día a día (yo hice algo por el estilo por algún tiempo, conste), pasan por gente informada pero para mí no son sino esclavos, a menos que tengan un marco conceptual que les permita discriminar de entre lo que es relevante y lo que no.

Hay quienes lo logran; la mayoría no lo hace. Yo intento buscar lo que más vale antes de atiborrarme de insignificancias de los Simpson o de las novedades sobre la industria discográfica (¡No a la SGAE!, blah, blah).

El internet es una gran enciclopedia si se sabe emplear; pero uno tampoco se va a poner a recibir toda la nueva data generada a cada instante. ¿Cómo se logra eso? Con cultura, con conocimiento que se obtenga de otros lugares además de las terminales.

Es sorprendente como se transformó una herramienta que posibilitaba el acceso al conocimiento a muchos en otro medio para el consumo. Eso es lo que espera el poder de nosotros: que seamos sólo consumidores, no seres libres.

He ahí el quid de este asunto: ¿como aprender a vivir la era de la información para crecer, para aprender a ser libre? ¿Cómo escapar, insisto, a esa trampa que nos convierte en instrumentos del poder, viviendo los anhelos que se nos coloca desde el exterior en nuestras mentes?

No lo se. Ya veré como le hago.

Tal vez continúe poniendo algún mensaje esporádicamente, acerca de trivialidades de mi interés. Aunque mis otras bitácoras pueden cumplir ese cometido.

Pero trivialidades de mi interés, no lo que se le haya ocurrido comentar al fulano de algún sitio porque es el tema actual.

Por eso no me interesa YouTube, ni las cadenas de correo.

Quizás me mude a WordPress. Quizás abra un servidor propio.

Así que anuncio que, salvo que encuentre otro gran aliciente (los pitufos, alguna buena película vieja, que sea de relevancia para mí aunque a los otros les suene anticuado o simplón, lo cuál me vale muy, muy poco), declaro suspendido este sitio hasta nuevo aviso.

Adal Ramones se fue, y la gran novedad en la tv de México es José Ramón Fernández

Hace unos cuantos días se dio fin a doce años ininterrumpidos de “Otro Rollo”, programa producido por Televisa, transmitido en México y supongo que en otros países, cuya conducción estuvo a cargo de Adal Ramones.

Ese programa nunca me gustó. Ese conductor me pareció siempre (como solemos decir por acá) muy “sangrón”. A mi me daba la impresión de que se esforzaba por parecer chistosito todo el tiempo, como esos cuates que en cualquier círculo social (trabajo, escuela, grupos de amigos) están desesparados por agradar a todos en base a su gracia, sin lograrlo en la mayoría de sus intentos. Ah, cuántas ganas de robarse la escena…

Yo recuerdo a este conductorcete como participante de relleno en algún programa de “El Calabozo” (programa infumable conducido a su vez por un par de hígados sin gracia). Apareció luego con “Otro Rollo”, en un programa que mezclaba elementos del late night show, de los programas de sketches del estilo de “SNL”, pero en una mutación que no es de mi gusto.

Claro que de tales foráneas inspiraciones para este programa no me di cuenta sino hasta cuando pude ver los modelos originales, muy por encima de la versión estilo Televisa que nos ofrecen personajes como Ramones, que ha de creer por estas fechas que él es el creador de una fórmula original renegando de su capacidad para fusilarse ideas de la teve gringa, a la manera en que Roberto Gómez Bolaños ha olvidado todo lo que tomó de las comedias silentes.

Se acabó ese programa que vi en muy contadas ocasiones. Hay público para cualquier cosa, sin duda.

¿Y después de esa cancelación, cuáles serán las novedades en la tv mexicana?

Unas series no muy prometedoras, de las que una parece ser una versión poco promisoria de “Sex & The City”, y José Ramón Fernández.

Sí. Un comentarista con más de 35 años al aire es la gran novedad de la temporada. Será acompañado por Alejandro Suárez, comediante con más de cuarenta años de trayectoria en la tv de México.

¿Cerrazón a la juventud, o falta de nuevos talentos?

Y yo que pensaba que el programa de Ramones ya era demasiado anticuado.

La wikipedia en inglés solicitará pruebas que documenten la capacitación de los editores

Desde hace varias semanas un escándalo mediático en EEUU estalló. Un baboso que afirmaba tener numerosos títulos profesionales, que lo capacitaban como una autoridad competente en tópicos relacionados con la religión, resultó ser sólo un entusiasta editor de artículos de Wikipedia apantallando incautos.

Wow, esa Wikipedia que atrae tanto tipo ingenioso en sus maneras de darle la vuelta a la verdad.

El engañabobos lleva como “nick” el de Essjay. Falsificó su currículum, y con mucha sangre fría anduvo por aquel mundillo (como seguramente hacen muchos, sin duda) en plan de experto. Fue entrevistado en el mundo exterior (una revista), se supo que mintió en lo que había hecho en la vida, y se armó la grande.

El fundador de Wikipedia, Jimbo Wales, había sugerido algo semejante alguna vez. Ahora se plantea oficialmente una propuesta similar en ese sentido:

“La enciclopedia libre Wikipedia dio a conocer que a partir de hoy sus colaboradores deberán demostrar su capacidad y conocimientos con la intención de evitar nuevos escándalos y mejorar la calidad científica de las entradas” (consulte aquí).

Lo que resalto es que esa medida se plantea para evitar escándalos, lo cual se traduce en lo siguiente:

Si un mentirosillo (como los debe haber a raudales en esa enciclopedia en línea) no es exhibido como tal ante los medios no se hará nada al respecto. La dirigencia de la wikipedia gringa ya está actuando en plan de gerencia de relaciones públicas, y parece que se desentiende de la calidad.

Ese proyecto es interesante y productivo, pero adolece de diversas fallas.

Estas medidas, sin embargo, quizás sólo sean paliativos.

Revisen este vínculo:

wikitruth.info

Hasta pronto.

Eso de la Wikipedia es interesante, ¿no?

http://es.wikipedia.com
http://en.wikipedia.com

Ese mundillo es de gran interés, para bien o para mal. Algunas cosas positivas las comentaré aquí; muchas más ameritan al salón de la infamia del otro blog, “10 cosas que odio de tí”.

Mientras tanto, aquí está un vínculo a algo más constructivo: software viejo.

Cómo deseo, querido lector, que estés a salvo de la nueva amenaza que significa Windows Vista.

Saludos.

Sobre esos grupos de animadores uniformados de equipos de futbol rateros, ladrones, asaltantes

Hace unos días escribía eso, y aquí va un ejemplo en ese sentido:

http://www.eluniversal.com.mx/notas/410007.html

Un grupo de entusiastas del futbol que se dedican a delinquir.

Váyanse al demonio.

Yo me alejaré de los futboleros agrupados en montón, rateros que toman como pretexto al futbol para andar haciendo sus tropelías, apapachados por los medios, los empresarios de la comunicación y la gente del poder. Insisto: ¡cuánta pasión!

Desgraciados.

Me vale que se hubieran clavado una moneda de $1, ya ni la fastidian.

Ahí va la nota, si les da flojera dar un click más:

Aprehenden a 20 integrantes de la porra del América

A los detenidos, pertenecientes a la Monumental, y entre los que se encontraban 10 menores de edad, se les acusa de haber robado carteras, dinero y teléfonos celulares en la estación Candelaria del Metro

Sara Pantoja
El Universal
Ciudad de México
Viernes 02 de marzo de 2007

14:40 Veinte jóvenes integrantes de la porra “Monumental del América” fueron detenidos la noche del jueves, acusados de haber robado carteras, dinero y teléfonos celulares a varios pasajeros del Metro en la estación Candelaria de la línea 1. Entre los detenidos, 10 eran menores de edad.

La Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSP-DF) informó que el múltiple arresto fue posterior al partido que el equipo América sostuvo en el Estadio Azteca.

Agregó que uno de los pasajeros de los trenes de la estación Candelaria denunció a policías auxiliares que vigilan el lugar, que varios sujetos vestidos con playeras del equipo América le robaron su cartera.

Los uniformados pidieron apoyo al personal del Sector Jamaica. Cinco patrullas llegaron al lugar y sus tripulantes escucharon las quejas de al menos siete pasajeros que fueron despojados de sus aparatos telefónicos y alrededor de siete mil 400 pesos en efectivo en total.

En el lugar fueron detenidos Raúl Ruiz Conde, de 19 años; Cristian López Quiroz, de 19; Iván Cortés Álvarez, de 21; Efrén Cervantes Álvarez de 20; Erika Castañeda Tapia, de 23; Víctor Hugo Alvarado Santana, de 18, Edgar Ulises Curiel Ramírez, de 18, Iván José Torres Montoya, de 23, Jean Rogelio Martínez Decano, de 18, y Adrián Martínez Borbolla, de 18.

Entre los menores detenidos se estaban Irving Gustavo “N”, de 15; Daniel “N”, de 16; Marco Antonio “N”, de 16; José Guadalupe “N”, de 16; José Luis “N”, de 17; Hugo Efraín “N”, de 17; Daniel “N”, de 17; Luis Ángel “N”, de 15; Jorge “N”, de 15, y Óscar Omar “N”, de 17.

La SSP-DF señaló que todos los detenidos dijeron que habían ido al partido de futbol de su equipo en el estadio Azteca. Al final, fueron puestos a disposición de la Segunda Agencia Investigadora del Ministerio Público, en donde se levantó el acta FVC/VC-1/T1/317/07-03 por el delito de robo agravado en pandilla.

De lo robado, sólo se recuperó un teléfono celular”.

Saben que es lo peor: no son los únicos.