Pitufos en la Expo 2010

Los Pitufos serán las mascotas oficiales del pabellón belga en la Expo 2010.

Sólo por eso, aquí va un video del holandés aquel, Pierre Kartner:

Y el enlace a más entradas sobre pitufos, aquí.

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A un año de distancia

Esta bitácora abandonada ha cumplido un año más desde que publiqué mi anterior entrada, consistente en la humorada aquella de los pitufos (video que ha tenido varios miles de visitantes, he de mencionar), que se trataba ante todo de un chiste privado a dos o tres personas muy cercanas a mí, del mundo real. No se le niega nada a quienes nos son de tanta estima y proximidad, ¿cierto?

Ha sido un año lleno de asuntos tales como guerras, agitación política y activismos de la virtualidad. Las redes sociales se hacen cada día más presentes en la vida cotidiana, en la que ya nadie frunce el ceño cuando habla de “tuiteros”, “my space” o “facebook”.

Nada, que esta ausencia anual lo deja a uno con esa sensación de que la actualidad lo rebasa a uno en términos de volumen de datos.

Ya entrados a ver si ese cambio contribuye en otros aspectos de la vida, pues no estoy del todo seguro. Quizás he visto y oído más: no estoy seguro de haber visto u oído mejor.

De tal manera, creo que nunca está por demás la tarea de mirar cómo le deja cada quien al uso de la tecnología. Yo, por mi parte, estoy sopesando si de verdad es tan relevante esto de bitácoras y redes sociales (soy usuario habitual de algunas de éstas, que conste).

El resultado de dichas reflexiones quizás lo publique, no estoy seguro; tal vez sólo me quede con la idea para mí, como parte del aprendizaje de todos los días: offline, a la antigua.

El Padre Abraham (sí, el de Los Pitufos) en directo

Hace unos días, en la entrada anterior de esta bitácora dedicada a Los Pitufos y El Padre Abraham (que se puede consultar aquí), el amigo que firma como Héctor Manuel dejó un comentario con esta información:

“Checa esta pagina que habla del Padre Abraham… su verdadero nombre es Pierre Kartner y es un cantante Alemán… Saludos!

http://en.wikipedia.org/wiki/Pierre_Kartner

Gracias Héctor Manuel.

Revisando el enlace encontramos que Padre Abraham es el alter ego de un popular cantante holandés de música pop llamado Pierre Kartner.

Dice en la wikipedia anglófona:

“Dicho cantante ha tenido éxitos notorios en Países Bajos durante las décadas de los 60s y los 70s, con ventas de millones de copias y con diversos proyectos: la banda Corry & de Rekels, a dueto con Wilma Landkroon, y como ese cacique de los suspiritos azules llamado Padre Abraham (Vader Abraham en holandés; resistiré a hacer el obvio comentario humorístico que se puede derivar del enunciado anterior).

“El personaje de Padre Abraham lo creó antes de su relación con los pitufos, para interpretar una canción para algún carnaval holandés titulada “Padre Abraham y sus siete hijos” (¡lo sabía!). Su disfraz consistió en emplear una barba postiza que, al paso de los años fue sustituida por una verdadera.

“En el glorioso año de 1975 el personaje que nos ocupa tuvo su segundo gran éxito “Het kleine café aan de haven”, canción que se dice ha sido traducida con versiones en varios idiomas, incluyendo una versión en inglés llamada “The Red Rose Café”, de The Fureys.

Sigo con el artículo en la Wikipedia:

“Hacia mayo de 1977 se pidió a Kartner que hiciera una canción promocional para un proyecto de animación, que vino en suerte a ser de Los Pitufos (Smurfs, Les Schtroumpfs), que de inmediato tuvo muchas ventas a mogollón. Ante el éxito que dicha grabación tuvo en Holanda, se hizo versiones para Alemania, Francia, Italia, España (versión que llegó a su vez a Latinoamérica), Suecia y Japón, todas y cada una interpretadas por el propio Padre Abraham.

“Kartner sigue en activo.

He encontrado un video en youtube de un concierto de Vader Abraham con un lleno total, tomado por uno de tantos aficionados de la música del barbado cantante, que pueden ver a continuación, y otro tomado seguramente de algún programa holandés de tv:

Que los disfruten.

Los Pitufos y el Padre Abraham

El otro día estaba revisando una caja con cosas viejas, y me encontré un viejo cassette con canciones de los pitufos y el padre Abraham. ¿Cuando llegaron a mí noticias de dicho disco improbable?

Debió haber sido 1981. Los pitufos estaban en auge, pues se acababa de estrenar en México la serie de dibujos animados de Hanna-Barbera. Eran el programa de más moda entre los niños de 5 a 6 años, me consta. De otros grupos de edad no tengo datos confirmados.

Era la sensación poder tener el disco de tu caricatura favorito, la gran cosa. Sin embargo, una gran lección sobre el mercadeo estaba por enseñarse a una generación entera: el LP en cuestión, aún cuando tenía sobre la portada el dibujo de un pitufo, no tenía que ver nada con la serie animada que conocíamos. En cambio, teníamos las interpretaciones de un personaje de inefable acento, llamado el padre Abraham, y un batallón de voces alteradas que usurpaban el lugar de Papá Pitufo, Tontín, Filósofo o Pitufina pero que remitían inevitablemente a las ardillitas de Lalo Guerrero (o a David “Ross Bagdasarian” Seville y las suyas).

Vamos, que lo que yo de niño esperaba era una colección de canciones que narraran las peripecias de Gargamel, Azrael, Vanidoso, Genio, Fortachón, Poeta, Gruñón, Goloso o Bromista. La imagen de éste último estaba incluso en la portada. Pero la lección ya había sido dictada por los ejecutivos de la disquera que distribuyó en México ese disco: si los proveedores pueden hacerlo, te darán gato por liebre. O Padre Abraham por Papá Pitufo.

Recuerdo otro caso de mercadeo engañoso a partir de un programa de tv. Hace menos años, a una prima pequeña le regalaron el CD de la serie “Dinosaurios”, que presentaba a una familia de reptiles prehistóricos que estaban a medio camino entre Los Picapiedra y Los Simpson. En dicho programa había un dinosaurio bebé que tenía como meta en la vida la de asestarle cuanto sartenazo pudiera a su reptil progenitor, e interpretaba una canción que incluía la frase: “soy el nene consentido favorito de la casa”. El problema de dicho disquito es que sólo esa canción era pasada en las transmisiones del programa, pero el resto del álbum no. En todo caso, ponía una canción, pero los pitufos ni siquiera eso ofrecían.

Sobre estos personajes se han dicho muchas cosas, algunas de caracter siniestro: que si los muñecos que tenías en tu recámara podrían tomar vida por las noches para intentar matarte; que el creador de la historieta (originalmente llamado Les Schtroumpfs), que firmaba sus obras como Peyo, estaba involucrado con los nazis; o que se ocultaba en la historia elementos de satanismo. No lo se. Todo eso me suena a leyendas urbanas.

Aunque he de admitir que había elementos que a cualquier conspiranoico daban pretexto para sus especulaciones: un ermitaño dedicado a la alquimia y la magia negra trata de capturar a unos seres semejantes a duendes (los autoproclamados “suspiritos azules”) para convertirlos en oro o engullirlos, y que es capaz de dar vida a un objeto inanimado (así creó a Pitufina, que recibió de los pitufos perdón, hospedaje y un extreme makeover); los pitufos están lidereados por un personaje dedicado también a la magia, que usa un sombrero frigio de color rojo y que ha vivido cientos de años; habitan hongos potencialmente venenosos; los pitufos son creados en noches de luna (azul), y siguen las fiestas de acuerdo a los ciclos de la agricultura europea. Si no son satánicos, en todo caso esos programas están llenos de elementos de paganismo. Bueno, probablemente también lo están los programas de Pokemón.

No se queda atrás el disco del padre (¿de más de cuatro?) Abraham junto a sus pitufos. En una canción que podría inscribirse en la corriente dark de la música contemporánea, se invita a los escuchas a tomar “baños de luna, que buenos son”. En contraste, en otro de los tracks hay una invitación para ir de vacaciones a Saint Tropez, lugar propicio para los deportes acuáticos y el descanso a la luz del sol que, sin embargo, cuenta con una activa vida nocturna. Mmm, motivos para sospechar.

En otra parte, se sugiere un vínculo de los personajes con ideas comunistas.

Lo que si está para dar miedo es eso de que, como dice la letra de “Ring ring”, alguien llamé a tu puerta otra vez, abras y te encuentres con una legión de duendes azules que amenacen con permanecer en tu domicilio, de una buena vez y sin previo aviso. Escalofriante.

P.D.:

Del padre Abraham no hay noticias, por lo menos en internet, quizás sus cofrades lo mantienen en la oscuridad. Es probable también que se encuentre de vacaciones permanentes en Saint Tropez.

Traté de buscar información sobre ese disco de Los Pitufos originales (no los makineros o los del Happy Core), y me encontré sólo con esto:

Los Pitufos / Ese lunar

Vaya, tienen sombreros, pero no son los correctos

P.D.#2:

Lo que no tiene intenciones cómicas es la campaña de la UNICEF contra el ataque a civiles en guerras: ¿recuerdan aquel video en el que la aldea de los pitufos era bombardeada vía aérea, y quedaba abandonado, llorando sin descanso, el bebé entre las ruinas y los cadáveres de los demás pitufos?