Pecata minuta (o mis denuestos a los senadores que favorecen la minuta de la Ley Federal de Radio y Televisión)

Pecata minuta
(o mis denuestos a los senadores que favorecen la minuta de la Ley Federal de Radio y Televisión)

A estas horas, como todos los indicios parecen augurar, un grupo de senadores mexicanos tal vez habrá avalado el despojo que, a nombre de la nación y del interés público, se habrá de cometer en perjuicio de la Nación mexicana y a favor de sólo unos cuantos particulares: los actuales oligarcas de los medios electrónicos.

La única protesta que recuerdo por parte de medios de comunicación masiva es una que he leído ocurrió después de que el gobierno de México asesinara en una manifestación a un contingente de estudiantes, el 2 de octubre de 1968. Un grupo de editorialistas gráficos, de diversos diarios mexicanos, en vez de un cartón político pusieron un cuadro negro, como señal de protesta.

Ayer ocurrió un hecho equiparable a aquel. Hubo protestas contra la eventual aprobación de la minuta para reformar la vigente Ley Federal de Radio y Televisión:

– El día de ayer el grupo radiofónico IMER, de carácter permisionado, retiró del aire su programación habitual para poner sólo una canción a lo largo del día, junto con un aviso en el que planteaba el rechazo a la reforma que, de aprobarse, perjudicaría a este medio y a otros que estan bajo un régimen jurídico idéntico.

Radio Educación, por su parte, durante todo el tiempo ha mantenido un cobertura constante de los hechos, que incluyó además un mesa redonda en la que se discutió los hechos, argumentando fehacientemente por qué la aprobación de la minuta pondrá en serios apuros a los medios que no formen parte de ese bloque poderoso de radiodifusores y canales de televisión con poder económico.

La protesta de ayer por parte de los grupos radiofónicos citados es un hecho insólito, instigado por que su existencia se ha puesto en riesgo.

Las estaciones comerciales de radio y tv han guardado un mutismo casi absoluto, y aún contando excepciones escasas, ha privado el silencio cómplice de voces que en otros asuntos son inquisitivas pero que ahora se han sometido al autoritarismo mediático, que da en casualidad que es ejercido por quienes les pagan sus salarios. ¡Libertad de expresión, pero hasta donde me lo permita el acceso a mi cheque!, parece ser el principio.

Pero quizás todo ya se haya consumado a esta hora, y los Grandes Poderes Electrónicos pueden haber sido entronizados al poder de la videocracia ya, por la aprobación de dicha ley.

Dichas televisoras y grupos radiofónicos son de mala calidad. Ponen un montón de anuncios de cada cosa, como anuncios de curanderos y amenazas de sus dueños a personajes que les son ingratos. No se han sometido a las regulaciones vigentes, y ahora han medido sus fuerzas con la clase política, que ha sido vencida sin más. Después de su demostración de fuerza, seguirán por el camino que les convenga, que es el de amasar más ingresos publicitarios por cualquier medio, pues eso es lo que ha ocurrido hasta el día de hoy y no hay por qué pensar que esa situación cambiará sin motivo. Las regulaciones les serán irrelevantes.

Y todo porque una pandilla de políticos en los órganos de poder lo aprueban, atendiendo a sus intereses inmediatos y particulares. El futuro electrónico ha sido hipotecado. Los políticos le tienen un temor a la tv y la radio privadas, o mantienen con los personeros de esos medios una plácida complicidad (lo que es muy posible).

Los radiodifusores y las televisoras no rinden cuentas a los ciudadanos, pero toman decisiones de carácter legislativo (¡qué cabildeo tan eficaz!) y nadie los eligió para eso.

Para más información, visiten el vínculo que encontré, que es el de Radio Educación y que contiene información pertinente a este tema, incluso, la misma “minuta de las Leyes Federales de Radio y Televisión y Telecomunicaciones en PDF”:

Radio Educación, el Oasis del cuadrante (que se desertificará cada día más, por lo visto).

Hasta la próxima.

P.D.:
Un servidor, autor del sitio, es responsable por lo aquí expresado, y no tiene ninguna relación con las entidades aquí mencionadas. Sólo
expreso mi solidaridad y simpatía con las que así corresponda.

Ve Más TeVe, TeVe pública, desde luego.

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No la estoy viendo sencilla

Llevo varios días sin publicar alguna entrada porque mis lentes se rompieron.
Lamentablemente no tengo otro par por el momento, así que hasta que me los tengan listos, se me dificulta un montón leer y redactar algo en pantalla. El modo de consola en LNX-BBC para usar lynx y vim es de mucha utilidad en casos de problemas de la vista.

En fin, hasta la próxima.

toastytech.com

http://toastytech.com

Esta página, cuyo nombre oficial es Nathan’s Toasty Technology page siempre me ha parecido interesante, pues tiene una galería con capturas de pantalla de diversos entornos gráficos y sistemas operativos -algunos de estos de una oscuridad patente-, además de algunas buenas razones de por qué no hay que usar productos de Microsoft, todo expuesto con un tono afable y desenfadado.

Es un buen lugar para visitar, sin duda.

Al entrar a la sección dedicada a los GUI’s, trata de entrar con otro navegador distinto de Internet Explorer, o verás este mensaje un mensaje de advertencia (que a final de cuentas es por tu bien).

Hasta la próxima.

El fantasma de Windows 95 en internet

WINDOWS 95 SE HA DESVANECIDO DE LA RED

Desde que se anunció por parte de Microsoft que se
dejaría de dar soporte a los usuarios de Windows 95, y en tanto
ha cundido entre muchos usuarios el desinterés por las
características especiales de este sistema operativo, buena
parte de los sitios dedicados en especial a dicho sistema
operativo se han esfumado. De los sitios que quedan en línea,
varios de los que he visto no han sido actualizados desde hace
un lustro.

Otro efecto del olvido que este SO padece es la casi
universal afirmación que muchos programadores expresan respecto
a sus productos: “Este producto funciona con Windows 95/98/Me”.
Es falso en muchas, muchas ocasiones. He tratado de instalar en
días recientes Real VNC, Sambar Server, Mozilla, Firefox y
Opera empleando versiones que, se afirma, funcionarían en W95 y
no funcionan. Se pide DLL’s que no están presente en Windows
95b, que sólo son actualizables si se instala Internet Explorer
5 o 5.5. Eso convierte Windows 95 practicamente en Windows 98,
¿no creen? A los programadores eso les tiene ya sin cuidado.
Para ellos, ambas versiones son equivalentes y que no se diga
más. Lamentablemente en mi caso, aún tengo necesidad de usar la
versión original del W95, y para mí no es opción en ese caso
instalarle 98 SE, entre otras cosas porque no me parece
razonable agregarle un montón de archivos a un disco duro de 270
Mb sólo porque necesito unas DLL’s que, por desgracia, vienen
acompañadas obligatoriamente por IE. La máquina se alenta por
traer ese navegador como explorador de archivos, lo cual es muy
obvio cuando se cuenta sólo con 60 Mb de memoria RAM
disponible. Esa máquina ni siquiera va a ser empleada para
navegar en internet, así que el desperdicio de espacio en disco
no está justificado.

El viejo 95, a la par de sus carencias (soporte para
USB, FAT 32) es muy útil por su velocidad y en mi caso
particular porque los controladores de mi pc están optimizados
para esa versión. Esa máquina es habilitada como un sencillo
cliente de una intranet de máquinas que ejecutan Windows, y no
queda otra más que renunciar a usar programas como los arriba
mencionados. Por fortuna Winamp y Real Player 8 trabajan bien,
así como Word 97, por lo que las necesidades básicas están
solventadas, pero una serie de diccionarios, traductores y
navegadores serán empleados a través de Tight VNC.

Si al aparecer XP el panorama para los usuarios de W95
se tornó desolador, se acercan tiempos difíciles par quienes
emplean 98 SE con la próxima liberación de Windows Vista. Por
eso vale la pena almacenar programas que trabajen en las
viejas versiones, conseguidos en las páginas que todavía quedan
en línea y que son regularmente actualizadas.

De todas formas, queda como último recurso el de
recurrir a GNU/Linux, aunque varias distribuciones repitan el
juego de Microsoft: optimizar sus productos para máquinas cada
vez más potentes, dejando de lado a los útiles equipos de
antaño (¿5? ¿6 años?). Pulgares arriba para LNX-BBC.

¿Archivos ASCII? Útiles hoy tanto como ayer

En una búsqueda de información para un proyecto personal me encontré con el sitio

http://www.textfiles.com

que es un depósito de archivos ascii que un veterano operador de BBS’s ha colocado, para ofrecer a los internautas un vistazo al anterior estado de cosas en el mundo de las computadoras interconectadas.

Los documentos de texto, por su contenido, son en sí mismos de gran interés (por ahí se encuentra el número 1 de phrack, e-zine dedicado a cracking, tapping y otras formas de jugar en línea a costas de otros, por ejemplo). Pero hay un aspecto de lo que ahí se expone que me resulta de particular interés.

Para el intercambio de información escrita no hay nada mejor que los documentos de texto. Son pequeños, y si están escritos en código ascii puro son legibles en cualquier ordenador con cualquier editor de textos. Para su lectura no se necesita más que ejecutables de tamaño minúsculo, en comparación a los requerimientos de un navegador de internet o de un procesador de textos.

Las ventajas de el formato de archivos ascii dice mucho de la época en que se intercambiaba información principalmente de ese modo: las conexiones entre ordenadores eran lentísimas y los ordenadores a conectar eran lentos y con capacidad reducida. Los tiempos en línea seguramente eran más costosos que ahora, tomando en cuenta que había BBS’s a los que había que conectarse haciendo llamadas de larga distancia, y no había que perder ni un segundo -probablemente por esta razón una de las prácticas ilegales más explorada por los phreakers era la de la realizar llamadas de larga distancia sin pagarlas.

La vida en línea ahora ofrece posibilidades inimagibables 25 años atrás, como la de obtener una película y una serie de canciones mientras se mira imágenes de los paisajes de Noruega, sin tener que pagar larga distancia por ello.

La información escrita en los archivos ascii sigue ahí, pero las mejoras tecnológicas la hace asequible en un tris, restándole por lo visto parte de su atractivo.

Por eso, cuando se trata de buscar texto en la red, no hay nada mejor como lynx:

http://lynx.browser.org

No todo en la vida es DivX o AAC, man.

Las cadenas de correo siempre son molestas

No se trata sólo de la llegada de spam, ni de su frecuencia,
ni de que cuando menos te lo esperas un amigo tuyo te ha
agregado a un listado de remitentes adjuntos que te envían
mensajes sin que les hayas dado motivo alguno para hacerlo.
El gran problema que encuentro es que son un medio privilegiado
por los autores para compartirnos sus prejuicios, esperando
su repetición por toda la red.

Me he encontrado de todo. Desde mensajes que apelan a
campañas humanitarias de dudosa existencia, hasta los chistes
sexistas que inundan la red. Nunca he visto un mensaje de
esos que hable de algo más que trivialidades o tomas de posición
respecto a la realidad con las que, casualmente o no, estoy en
desacuerdo.

Por ejemplo:

Un amigo cercano ha creído muy divertido reenviarme mensajes
que le llegan, consistentes particularmente en ataques al
candidato presidencial del izquierdista Partido de la Revolución
Democrática (PRD), consistentes en una serie de descalificaciones
y denuestos que, aún cuando fuera pertinente expresarlos, son
producto de plumas (o teclados) anónimos, ¡y esperan que yo a
su vez los reenvíe! Si hay tanto interés por parte de quienes
escriben dichos mensajes por expresar su punto de vista y ejercer
su derecho a la libertad de expresión, ¿por qué no lo hacen a
través de un blog, poniendo su firma correspondiente? Es
aburrido ver lo que opinan esos seres que se escudan en el
anonimato para lanzar ataques.

En otras ocasiones, ese mismo amigo me ha mandado una serie de
chsites, videos y más chistes que definen muy bien a quienes los
elaboran: sexistas, autodenigratorios o simplemente malos. Estoy
en contra de la censura: que escriban lo que quieran, y que los
lea quien así lo desee. Pero el que me envíen esos mensajes
contra mi voluntad no me deja otra opción más que ejercer mi
derecho a mandarlos a la papelera de la cuenta de correo.

Los filtros. Es la mejor opción en estos casos.